Sistemas automatizados de inspección basados en termografía inductiva con procesamientos embebidos para la detección de defectos

Existen varias técnicas de termografía activa utilizadas para la detección de defectos. Todas ellas se basan en los mismos fundamentos: se expone una muestra o componente a una fuente de excitación externa y se captura la propagación del calor inducido con una cámara termográfica, analizando los gradientes de temperatura en la superficie para la detección de anomalías superficiales y sub-superficiales. 

La termografía inductiva consiste en generar un campo electromagnético variable que produce corrientes inducidas, denominadas Eddy Currents, en el componente inspeccionado, lo que a su vez genera calor debido a la resistencia del material. La distribución de temperatura en la superficie de la pieza se recoge mediante una cámara termográfica, que hace visibles los puntos en los que ha habido una concentración anómala de calor, es decir, las zonas defectivas. Se trata siempre de calentamientos pequeños entre 5ºC y 10ºC respecto de la temperatura de la pieza, según el caso.

La inspección se puede realizar de manera dinámica o estática, es decir, moviéndose continuamente a lo largo de la muestra considerada o haciendo inspecciones paso a paso. En este segundo método se obtienen registros estáticos para cada área inspeccionada. El tiempo de inspección por paso es muy corto (0.5 s – 1 s), lo que hace que este procedimiento paso a paso sea factible.

Realizada la inspección, la grabación se procesa y se aplican diversos modelos de detección de defectos, según las necesidades del cliente. El software de inspección (ad-hoc), gestiona la información, ejecuta la inspección y permite visualizar las zonas defectivas detectadas. Los defectos detectados pueden implicar el rechazo de la pieza o una re-inspección tras una reparación de los defectos encontrados. El sistema se configura según las necesidades específicas de cada cliente.

Esta técnica es aplicable en sectores industriales muy diversos, industria aeroespacial, automoción, offshore, etc, y permite detectar defectos en materiales metálicos, como grietas, inclusiones, porosidades, etc.

Objetivo/Reto

El objetivo de la termografía inductiva aplicada al ámbito de ensayos no destructivos es sustituir las tecnologías que se emplean en la actualidad, líquidos penetrantes y partículas magnéticas con el objetivo de:

  • Automatizar la inspección
  • Disminuir el tiempo de inspección.
  • Garantizar inspecciones repetitivas y de calidad, minimizando a su vez la subjetividad del inspector.

Resultado

Proporcionar inspecciones automatizadas de calidad, con una trazabilidad completa (defectos detectados por componente, localización, etc.) de los defectos superficiales de sus piezas.

Al tratarse de una tecnología totalmente limpia, se evita el empleo de productos tóxicos, con una repercusión positiva en el trabajo de los inspectores, que trabajan así en un entorno más saludable. La automatización del sistema repercute además en un aumento de la ergonomía del trabajo, minimizando las rotaciones de los inspectores.

Sectores

Aeronáutico-Aeroespacial

Automatización

Automoción

Componentes y bienes de equipo

Ferroviario